Ver lo invisible
¿Cómo se muestra algo que desafía la intuición? La comisaria Sonia Fernández-Vidal, doctora en Óptica Cuántica, ha apostado por multiplicar los lenguajes. Junto a infografías y audiovisuales explicativos, la muestra integra obras de artistas como Semiconductor, vtol o Superflux, cuyas instalaciones inmersivas traducen al terreno sensorial lo que las ecuaciones expresan en símbolos.
Un dispositivo interactivo sobre el efecto fotoeléctrico de Einstein, diseñado por el colectivo Dotdotdot, permite experimentar de primera mano el fenómeno que le valió el Nobel. El Quantum Compass del Barcelona Supercomputing Center visualiza cómo se comportan las partículas cuánticas. Y la pieza Multiverse de fuse* sumerge al visitante en un universo de realidades paralelas, esa posibilidad desconcertante que plantean algunas interpretaciones de la teoría.
Tecnología cuántica, aquí y ahora
El último tramo de la exposición conecta directamente con el presente. Una réplica de un superordenador cuántico del BSC-CNS y chips reales desarrollados por empresas e instituciones españolas (ICFO, Qilimanjaro, IFAE, Quside) muestran que la llamada «segunda revolución cuántica» ya está en marcha.
Si la primera trajo los transistores, los microchips y los láseres —tecnologías que hoy sostienen más de un tercio de la economía mundial—, la segunda promete comunicaciones indescifrables, sensores de una precisión inimaginable y ordenadores capaces de resolver en minutos problemas que las máquinas actuales tardarían milenios en procesar.