25.03.2020

Mensajes no solo en una botella

Facebook twitter

Estamos viviendo un momento único y extraordinario en el que la necesidad de comunicarnos ha crecido exponencialmente. El aluvión de mensajes que circula por la red es apabullante. Qué mejor ocasión para reflexionar y conocer la historia y evolución de las formas de comunicación de los seres humanos, desde los primeros mensajes en la antigüedad hasta los actuales whatsapp.

Facebook twitter

Anécdotas sorprendentes, historias curiosas o evocadoras imágenes te permitirán comprender mejor esa necesidad vital de comunicación que tenemos las personas.

¿SMS en la antigüedad?

En el libro X de su Historia Universal, Polibio (204-122 a. C.) utiliza esta frase para explicar cómo funcionaba un sistema de antorchas para comunicarse a distancia. Estamos hablando del siglo II a.C. Este código de Polibio es históricamente el primero que emplea métodos de sustitución: una letra por dos números.

Los mensajeros levantaban las antorchas según un sistema establecido. Emisor y receptor tendían una pantalla grande que les ocultaba y que solo dejaba ver las antorchas cuando las levantaban.

Polibio, antes de indicar cómo usar su código, hace hincapié en que había que intentar escribir el mensaje con el menor número de palabras posibles. ¿Alguien se acuerda de los SMS?

En su sistema cada letra puede ser localizada a partir de su ubicación en unas tablillas que tenían tanto el emisor como el receptor, cinco tablas en las que se repartían las 24 letras del alfabeto griego.

Así, para indicar por ejemplo la A, la primera letra de la primera tablilla, el emisor levantaba una antorcha a la izquierda para indicar que había que ir a la primera tablilla y una antorcha a la derecha para indicar que había que buscar la primera letra. Sencillo y efectivo…

¿Queréis probar a codificar mensajes?

Aquí el Titanic. Nos hundimos

Telegrama del Titanic recibido en el Baltic. @Museum Foundation Post and Telecommunication
Telegrama del Titanic recibido en el Baltic. @Museum Foundation Post and Telecommunication

La noche del 14 de abril de 1912 el buque más grande del momento se hundía tras chocar contra un iceberg. Más de 1500 de los 2224 pasajeros morían ahogados. Solo un barco, el Carpatia, acudía en su ayuda, aunque no era el más próximo al Titanic.

¿Por qué? Aunque en esta época los barcos ya estaban dotados de un moderno sistema de comunicación -la radiotelegrafía-, las normas internacionales no les obligaban a mantener a una persona atendiendo de manera permanente el puesto. Otro barco estaba más cerca, pero su radiotelegrafista dormía y los mensajes desesperados enviados desde el Titanic en los que se decía: “Nos hundimos. Necesitamos ayuda inmediata”, no obtuvieron respuesta.

Este desastre trajo consigo diferentes consecuencias: por un lado la obligación de que el puesto de telegrafista fuera atendido las 24 horas y la revisión cada media hora de posibles mensajes de alerta. Por otro lado, se generalizarían las iniciales SOS como llamada internacional de socorro, sustituyendo las diferentes fórmulas utilizadas hasta el momento según la bandera del barco.

Lindezas dedicadas al teléfono de Bell

Alexander Graham Bell
Alexander Graham Bell

Quizá se piense que el invento del teléfono fue algo verdaderamente bien recibido. Que todos al conocerlo pensaran que era un gran avance y se preguntaran: ¿cómo hemos podido vivir hasta ahora sin semejante adelanto?

Pues bien, cuando la noticia de su invención por Graham Bell llegó a Inglaterra, el London Times lo llamó “el último disparate americano”, explicando profusamente por qué una conversación no podría mantenerse a través de un cable y por tanto que se trataba de una patraña.

Tampoco Graham Bell obtuvo en su país al principio demasiado crédito. The New York Herald decía que oír una voz a través del aparato era una sensación demasiado extraña y casi sobrenatural. The Providence Press relacionaba el nuevo invento con los “poderes de la oscuridad”. Y tampoco el mundo empresarial se interesó por el teléfono, en general se pensaba que se trataba más de un juguete caro para niños o de un objeto de laboratorio sin aplicación práctica, que de algo serio a lo que prestar atención.

Si no lo veo, no lo creo

Demostración pública del funcionamiento del teléfono.
Demostración pública del funcionamiento del teléfono.

Bell realizó junto a su ayudante Watson multitud de demostraciones públicas para probar que su invento realmente funcionaba.

Sin embargo, no conseguía disipar las dudas ya que el inventor mantenía una conversación con alguien que el público no podía ver: “el falso Watson”, llegó a llamarle la prensa. De manera que ambos comenzaron a complicar las apariciones públicas con el objeto de convencer a los incrédulos y pensaron que una de las maneras más efectivas sería implicar a la prensa. Así, en 1877 llevaron a cabo la transmisión por teléfono de la crónica de una de estas demostraciones desde Salem al periódico The Globe en Boston, convirtiéndose así en la primera noticia periodística transmitida por teléfono.

Bell desde Salem hablaba con su ayudante Watson, que se encontraba en Boston junto a los representantes del periódico. The Globe publicó: “esta crónica especial ha sido transmitida por teléfono en presencia de 20 personas, que han sido testigos de una hazaña que hasta ahora nunca se había intentado, el envío de noticias a través de la distancia de 16 millas utilizando la voz humana”.

Adivina desde dónde te estoy llamando 

Teléfono celular modelo “Independent”. Motorola, 1993
Teléfono celular modelo “Independent”. Motorola, 1993

El desarrollo de la telefonía móvil era una de los temas pendientes de la telefonía, siguiendo el vertiginoso desarrollo de las nuevas tecnologías experimentado a partir de mediados del siglo XX. La comunicación a distancia cada vez reclamaba más innovación y las empresas se aplicaron a los nuevos desafíos.

A finales de los 60 parte de los esfuerzos iban encaminados a conseguir una tecnología que permitiera la comunicación sin necesidad de un terminal fijo. Los laboratorios Bell por un lado, y la marca Motorola por otro parecían estar a la cabeza de estos avances.

Los Bell dieron con el desarrollo de una red de comunicación celular que permitía la conexión vía radio de un posible terminal. En Motorola, Martin Cooper diseñó el primer aparato que podría conectarse a esa red. En 1973, Cooper llamó a su rival en los Laboratorios Bell desde ese primer móvil diciéndole: “Adivina desde dónde te estoy llamando”. Motorola casi diez años después, en 1984, lanzó al mercado el primer terminal móvil, el DynaTAC, conocido popularmente como “el ladrillo”, pesaba casi un kilo.

Parece que la evolución ha sido fulgurante.