Charlamos con Cristina de Middel, co-comisaria de #ExpoPlayers junto al también fotógrafo, Martin Parr. Los fotógrafos entran al juego. Let´s play.
Charlamos con Cristina de Middel, co-comisaria de #ExpoPlayers junto al también fotógrafo, Martin Parr. Los fotógrafos entran al juego. Let´s play.
Rebajar el tono de las expectativas que se proyectan sobre la agencia Magnum, mostrarla relajada, en la intimidad, disfrutando sin más de la fotografía. Rescatar para el gran público obras muy pegadas a la cotidiano, a la lúdico, al ocio: con gente divirtiéndose y fotógrafos divirtiéndose también. Esa es la idea editorial tras la exposición ‘Players. Los fotógrafos de Magnum entran al juego’ comisariada por los fotógrafos Cristina de Middel y Martin Parr. La propuesta –que se podrá ver en la tercera en la tercera planta de Espacio Fundación Telefónica hasta el 16 de septiembre– rescata los distintos significados, las distintas acepciones de la palabra “players” en inglés y muestra imágenes en las que el juego está presente de diferentes formas.
Charlamos con la artista y Premio Nacional de Fotografía 2017, Cristina de Middel sobre arte, fotografía, el humor y las redes sociales.
La idea surge desde el inicio, cuando PhotoEspaña me propone la Carta Blanca y empiezo a buscar ejemplos de trabajos para hacer propuestas que cuadren con la idea de juego. Pocos meses antes me habían anunciado como nominada en Magnum y me pareció una buena oportunidad para mostrar no solo mi entendimiento de la fotografía sino algunos posibles aliados insospechados. La idea detrás de la propuesta de #ExpoPlayers es volver a los inicios de las motivaciones de los fotógrafos. Se empieza a hacer fotos por experimentar, por transgredir, por diversión.
Fue bastante complicado porque el archivo no está preparado para una búsqueda de este tipo. Martin –Martin Parr, co-comisario de la exposición– y yo tuvimos que darle una vuelta a la estrategia y pensar en aquellas palabras clave que se habían podido utilizar para catalogar las imagines que íbamos buscando. Fue una tarea inmensa pero muy placentera, la verdad.
Van a encontrar muchos ejemplos de imágenes que no tienen exclusivamente la carga documental que se busca por defecto en la fotografía. Van a ver autores desviándose de la norma y de la “misión” para darse un paseo y divagar un poco disfrutando del acto fotográfico incluso en las situaciones más tensas y duras.
Lo cierto es que estoy 100% contenta con la selección. Hubo que destilar mucho y en este punto no podría decir una que me gustase más que otra. Forman un conjunto que tiene mucho sentido para mí y que funciona como un todo. Por otro lado, me pones en un compromiso al pedirme mis favoritos… hasta que me hagan miembro tengo que mantener las formas.
Martin y yo seleccionamos precisamente las imágenes que transmiten esa idea. Es muy premeditado, sí. Para mí, el humor es una herramienta fundamental para entender el mundo en que vivimos, si no sería insoportable. En ese sentido Martin y yo estamos en una línea parecida y eso ha facilitado mucho la colaboración.
A mí me interesan casi todas las familias fotográficas. Encuentro que hay algo que aprender en cada una de ellas. Personalmente para mi trabajo elijo unas narrativas que no son otra cosa que la manera en la que a mí me gustaría que me contaran el mundo y eso incluye el humor y la ficción, pero siempre con una base documental y una relación directa con la actualidad. Es mi manera de trabajar, pero no significa que esté en guerra con otras o que no les reconozca el valor. Todo lo contrario, me inspiro mucho de los lenguajes más clásicos.
Por supuesto. La cámara no tiene ninguna importancia.
Instagram se ha convertido en la única red que me parece interesante porque ando un poco cansada de estar rodeada de tanto activismo digital y cuñados que se hacen expertos en una materia cada día. Me desanima mucho, así que Instagram, como son solo fotos, me parece la menos mala. Y confieso que un poco enganchada sí que estoy.
Con Cristina fue complicado elegir solo unas pocas imágenes porque tiene un trabajo muy abundante y muy interesante. Escogimos al final imagines más clásicas que realizó en Galicia y en Madrid, en la que salen niños jugando de distintas maneras, siempre con su toque medio surrealista y su ojo tan afinado. Son una maravilla.
Ha sido una sorpresa porque siempre he trabajado fuera de España y nunca he llegado a tomarle bien la temperatura a la aceptación de mi trabajo aquí. Aún así, es un honor y, desde luego, un paso importante en mi carrera. Para mí todo empezó como un experimento divertido, casi una apuesta, y llegar a un punto en que se reconoce tu trabajo con tanta seriedad es un poco extraño, la verdad.
Es un proceso muy estimulante y durante el que estoy aprendiendo mucho. No solo del resto de miembros, entendiendo cómo trabajan, sino al ver cómo funciona el mundo de la Fotografía y el potencial que sigue teniendo. Es, desde luego, una oportunidad muy interesante, pero el simple hecho de estar nominada para mí valida un tipo de lenguaje que considero importante incluir en la descripción visual del mundo que hacemos y consumimos. Yo aposté por ese camino hace unos años y tener al menos la curiosidad o la atención de Magnum es ya casi una pequeña victoria. ¡Veremos cómo avanza todo!
Infinitas.
46 fotógrafos de distintas generaciones de la agencia Magnum sacan a la luz imágenes donde el juego es el protagonista.‘Players. Los fotógrafos de Magnum entran al juego’ nos muestra por primera vez la faceta más lúdica y desenfadada de los fotógrafos de la prestigiosa agencia.
Por Adriana Herreros