La corrala LA CORRALA, EL BLOG DEL EQUIPO EDUCATIVO

Hemos elegido en esta entrada (con algún que otro spóiler, ¡cuidado!) algunos de los curiosos paralelismos entre la exposición ‘Auditando el proceso creativo’ y la película de Pixar.

 Para empezar, Gusteau (el gran chef de Ratatouille), coincide con el equipo de elBulli en su modo de concebir el arte de la cocina. «Todo el mundo puede cocinar», ésa es la idea central de la película y lo que le permite a Remy, el ratón protagonista, aspirar a convertirse en un chef respetado hasta por el crítico más duro. Ésa es también la filosofía del equipo de elBulli y lo que ha llevado a Ferran Adrià a comisariar una exposición que busca hacer visible el proceso creativo del que fuera el restaurante vanguardista de referencia, ya que para ellos cualquier persona, independientemente de su trasfondo, puede aplicar la creatividad a su vida.

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En una de las salas de la exposición se ve, a través de tres pantallas, cómo era el día a día en la cocina de elBulli. Al igual que estos vídeos, la película muestra lo fundamental que es  mantener bien organizado el espacio de trabajo. Colette Tatou, la única protagonista femenina de Ratatouille, le explica a Linguini, un recién llegado al equipo del restaurante Gusteau’s, que son los propios cocineros los responsables de que todo esté limpio y ordenado, de que la despensa esté llena, etc.

 Como en cualquier restaurante en el que haya muchos cocineros, en elBulli y en Gusteau’s la plantilla se divide en partidas (carnes, pescados, salsas, postres…), cada una de ellas liderada por un jefe de equipo. Esta persona es la responsable de que todo esté preparado cuando se necesite. Adriá siempre explica que en elBulli existía una puntualidad rigurosa: no se podían retrasar ni un minuto a la hora de preparar un plato, porque ese pequeño lapso de tiempo, si se repetía a lo largo de las cuarenta elaboraciones que componían el menú degustación, podía suponer que la cena se retrasara más de media hora.

 La película también refleja muy bien la importancia que tiene la figura del crítico en el mundo gastronómico: una reseña del personaje Anton Ego puede determinar el éxito o el fracaso de un restaurante. Gusteau’s ya ha perdido dos de sus tres estrellas, la máxima calificación posible (y por tanto la categoría de restaurante de referencia), cuando Remy entra a trabajar allí. Como en Ratatouille, el reconocimiento mundial de elBulli empieza cuando la crítica especializada le otorga la tercera estrella Michelin, el máximo reconocimiento de esa guía, y su figura se asienta al recibir el título de Mejor Restaurante del Mundo durante cinco años.

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Precisamente es Anton Ego, ese crítico poderoso, el que protagoniza una de las mejores escenas de la película. Una noche decide ir a cenar al nuevo Gusteau’s y pide que el chef le sorprenda. Linguini y Remy, sabiendo que el prestigio del restaurante está en juego, deciden arriesgarse y preparar ratatouille, un plato tradicional elaborado con hortalizas. Cuando Anton Ego lo prueba, entra en juego lo que Adrià y el equipo de elBulli llaman el sexto sentido: la importancia de la propia experiencia a la hora de degustar una elaboración. El toque personal de Remy es lo que consigue impresionar al crítico y hacerle recordar su infancia en el campo y la deliciosa ratatouille que le preparaba su madre. Gracias a este éxito, Gusteau’s recupera todo su prestigio en el mundo de la cocina.

Éstas son sólo algunas de las coincidencias que desde el Equipo Educativo del Espacio Fundación Telefónica hemos descubierto entre elBulli y Gusteau’s, pero hay más. Por eso os recomendamos que, si habéis pensado en visitar ‘Ferran Adrià. Auditando el proceso creativo’, no os perdáis Ratatouille.